Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos y Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos y Reflexiones. Mostrar todas las entradas

viernes, 25 de julio de 2014

¡Cuánto tiempo...!!!

Este año, 2014, está siendo un año interesante para mi. Nada fácil, la verdad, pero interesante. En Septiembre pasado comencé mi formación en Terapia Gestalt. Además del tiempo que necesita (que, tristemente, ha repercutido en todas las actividades que antes hacía por hobby, entre ellas Estrella Fugaz) lo más interesante, y lo más duro en el momento de ser vivido, es ese "remover todo" desde los cimientos que supone el aprendizaje vivencial, atravesando heridas aparentememte cerradas porque tenemos olvidadas y apartadas, pero que empiezan a doler en cuanto nos acercamos.

En ese estado "removido", junto a la menor disponibilidad de tiempo libre, no he tenido la energía necesaria para Estrella Fugaz, aunque he estado tan entregada a lo que hacía que ni me daba cuenta... ¿Más de siete meses desde la última publicación??? Uff!! ¡qué rápido han pasado!

Ahora miro atrás y veo el paso turbulento y vertiginoso de estos últimos tiempos y me sobrecoge. Cuántos viajes he emprendido casi sin salir de casa, cuántos lugares he visitado casi sin salir de mi interior, cuánto trabajo el deshacer nudos de toda un vida... Miro atrás y veo a mis compañeros de viaje: los que fueron y ya no están, los que acompañaron en determinados momentos y los que están actualmente, todos ellos espejos, y no bastones como antes creía. Cuánto he cambiado en este viaje que continua...

¿Y Estrella Fugaz? ¡Buena pregunta! No puede ser lo que era porque yo ya no soy quien era. Pues justo eso: readaptándonos a cada presente, a la realidad de cada momento...

Hubo un tiempo en que estudié para ser arquitecta. No terminé la carrera porque la vida me llevó por otros caminos; un poco a la fuerza primero y tremendamente convencida y feliz de la oportunidad después. De mi etapa de arquitectura aún me quedan influencias y, ahora que mi camino es la psicología, tiendo a veces a ver a las personas como casas, con su estructura, sus capas funcionales, las superficiales... tanto a nivel físico como emocional. Y, viéndome así, yo me tenía por una casa normal, con algunas fisurillas pero las normales que ocurren por el transcurso del tiempo. ¡No os imaginais mi sorpresa al ir levantando capas estos meses! He ido descubriendo cosas de las que no tenía ni idea, aunque parezca difícil de creer. Por seguir con el símil arquitectónico, donde parecía que habría fisuras profundas no había más que fisuras superficiales y donde aparentemente estaba todo bien me he encontrado con algunos elementos estructurales en un estado delicado. Luego he descubierto que es muy común en nuestra apresurada vida actual: vivimos enajenados de nosotros mismos, consumidos por las prisas, las obligaciones... todo un mundo de estímulos que nos bombardean desde fuera y hacen tanto ruido, que olvidamos conseguir el silencio necesario para escucharnos a nosotros mismos.

Después de este viaje de trabajo hacia mi propio interior que ha sido mi primer año de formación en terapia Gestalt puedo decir contenta que muchas cosas se han puesto en su sitio y que no me asusta que me quede mucho trabajo por delante: es tarea de toda una vida y estoy feliz de asumirla, de vivir mi vida tan plena y conscientemente como merece ser vivida, trabajando siempre para construir (de alguna forma mi primera vocación profesional no iba desencaminada...) ;)

¿Y Estrella Fugaz? Pues iremos viendo... en algún sitio, de alguna forma, encajará: ¡seguro!.


sábado, 18 de enero de 2014

Todo es posible


Dibujo de mujer al viento. S Alonso 2014.

La mañana no era tan fría como la del día anterior. El cielo, gris plomizo, dejaba a ratos caer gotitas diminutas que lo iban impregnando todo poco a poco.

Yo observaba las hojas pasar, como pasan los meses, los días, las horas... Sentía que cada soplo de viento se llevaba un pellizquito de mi vida que quedaba esparcido por el campo, como aquellas hojas semimarchitas igualmente dispersadas por el viento. Aquella sensación me inquietaba: ¿en qué se convertirían esos trozos de mi vida salpicados por distintos lugares? ¿En flores? ¿En hierbas? ¿Alguno crecería como un árbol enorme y robusto?

La posibilidad de una vida tenue cuyos pedacitos solo produjeran semillas de flores en mi propio jardín me parecía triste y vacía. Es cierto que en apariencia sería el modo más hermoso de vivir: rodeada de pequeñas flores de muchos colores. Pero con el tiempo mi mirada buscaría el horizonte, aquel lugar que mis flores nunca alcanzaban. Sabía que para llegar allí debería moverme por terrenos difíciles en los que me costaría avanzar y que tenía que subir a la más alta montaña que mis fuerzas me permitiesen. Y esa era otra; mis fuerzas... ¿de dónde las sacaría? Me sentía pequeña, débil, vencida antes de empezar.

El viento se detuvo un momento a observarme.

   - ¿Qué te ocurre?- preguntó.

   - No estoy segura. Quiero ir a alguna parte pero no sé cómo ni qué debo llevar.- Repondí – Tengo miedo a perderme en el camino y no llegar a ningún sitio.

   - Para llegar a alguna parte hay que comenzar a andar y tu permaneces ahí de pie, parada - me dijo el viento.

Sus palabras me impactaron como una piedra golpeando un cristal.

   - Siempre serás capaz de mover un pie para dar un paso, de sentarte a descansar el tiempo que necesites o de cambiar de dirección las veces que consideres oportuno – oí que susurraba su voz mientras se alejaba - Siempre seras capaz de inspirar y expirar amor cada día, de encontrar y vibrar con la belleza que hay a tu alrededor, de encender tu luz por grande o pequeña que sea... de sentir la plenitud que te irá marcando el camino.
O puedes quedarte agazapada, esperando escondida, observando cómo tu vida se deshace en pequeños trocitos esparcidos por el viento...
Todo es posible.

domingo, 17 de noviembre de 2013

SI (Rudyard Kipling)

Estas palabras cruzaron conmigo hace muchos, muchos años. Ahora lo han vuelto a hacer y me he dado cuenta de que entonces no fui capaz de entender realmente. Ahora sé que todavía hay cosas que no termino de asimilar, muchas resistencias por trabajar y es necesaria una gran constancia para poder avanzar... Ahí estamos y es un camino precioso.

SI (Rudyard Kipling)


Si puedes mantener en su lugar la cabeza cuando a tu alrededor
todos han perdido la suya y te echan la culpa;
si puedes confiar en ti mismo cuando los demás dudan de ti,
pero al mismo tiempo tienes en cuenta sus dudas;
si puedes esperar y no cansarte de la espera,
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no te domina el odio,
y aún así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio.

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;
si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo;
si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso
y tratar a estos dos impostores de la misma manera;
si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho
tergiversada por malhechores para engañar a los necios,
o ver como se rompe todo lo que has creado en tu vida
y agacharte para reconstruirlo con herramientas maltrechas...

Si puedes amontonar todo lo que has ganado
y arriesgarlo todo a una sola carta; y perderlo
y comenzar de nuevo por el principio
y no decir ni palabra sobre tu pérdida;
y si puedes forzar tu corazón, tus nervios y tus músculos
para seguir adelante mucho después de que hayan perdido su fuerza, y resistir cuando no haya nada en ti
salvo la voluntad que tes dice "¡Resiste!".

Si puedes hablar con la multitud y conservar tu virtud
o caminar entre Reyes y no cambiar tu manera de ser;
si ni amigos ni enemigos pueden herirte,
si todos cuentan contigo pero ninguno demasiado;
si puedes llenar el inexorable minuto
con sesenta segundos que valieron la pena recorrer...

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío.

jueves, 25 de julio de 2013

Estrella de Mar


Estrella de Mar. Dibujo. (S. Alonso)

Gracias, Nerea, por esta estrella de mar que has puesto a mi lado. Mi estrella siempre fue más de fuego o de luz. Incluso podría imaginarla de tierra o aire, pero ¿agua?. Nunca la había visto así y mi mente no deja de indagar...

Estoy segura de que entenderé en su momento lo que esta estrella tenga que decirme. O quizá el mensaje no sea para mi, sino para la estrella de cristal que se instaló en mi vida hace años y que, últimamente, se muestra fría, abstraída y distante. Ayer comprendí que no está sino congelada por las lágrimas reprimidas en su corazón.

Estrella de mar: siendo un concepto que resuena extraño en mi interior no deja de traerme a la mente una preciosa historia que me llegó hace un tiempo a través de Jorge Bucay:

Había una vez un escritor que tenía una casita en una enorme playa virgen donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente, culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.

Una mañana mientras paseaba a orillas del mar vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña, como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba haciendo y este le contestó:

  -  Recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar; la marea ha bajado demasiado y muchas morirán.
 
Dijo entonces el escritor:

  -  Pero esto que haces no tiene sentido; primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa. Nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas.
 
El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó:

  -  Para ésta sí tiene sentido.”


Este relato me hizo pensar largo tiempo y supuso una fuente de inspiración y energía para muchos de mis proyectos a partir de entonces. Quizá tu estrella sólo viene a decirme que espabile del letargo que ha desviado mi atención de esas estrellas de mar que me hicieron despertar, ya que de nada sirve estar despierto si dejas que las dificultades desdibujen el camino.

Muchas gracias por todo, Nerea, pero, en especial, gracias por salirme al encuentro.

GRACIAS.

(Nota: no he conseguido encontrar el texto original que pasó por mis manos para referenciarlo adecuadamente. Cuando vuelva a encontrarlo, añado las referencias oportunas...)

lunes, 29 de abril de 2013

La lluvia esa mañana.

Mujer bajo la lluvia. Dibujo. (S. Alonso)


Abrió la puerta y salió a la calle. No había andado mucho cuando empezó a caer una lluvia suave que resbalaba por su cara y caía en su pecho como una caricia dirigida al corazón. No le importó mojarse y siguió caminando con la sonrisa de quien recibe un abrazo de alguien especial.

El olor a hierba mojada la transportó a sus días de adolescencia. Recordó la brisa en su cara de sus largos paseos en bici por caminos sin explorar. Todo era verde y brillante entonces, cuando cada opción era una posibilidad y cada reto despertaba su curiosidad y su seguridad en sí misma.

Se sentía reconfortada por la dulzura de aquellos recuerdos cuando, súbitamente, la imagen de su realidad actual la golpeó con dureza. ¿Dónde habían quedado su energía y su pasión por cualquier cosa? ¿Cuándo se entregó al miedo y a la desconfianza? ¿Por qué decidió rendirse y dejar de soñar?

Se paró y permaneció allí en pie bajo la lluvia, con la mirada perdida en sus recuerdos, mientras se redefinía a sí misma e intentaba recuperar su esencia más profunda, oculta durante demasiado tiempo en la oscuridad de las limitaciones venidas de la rutina o los prejuicios. Alzó la cabeza y dejó que la lluvia corriera por su cuerpo, rompiendo barreras que jamás debieron ser, llevándose nudos que nunca debieron atar.


viernes, 26 de abril de 2013

Pensar con el corazón, sentir con la cabeza.

Intentar aislar lo que creemos y lo que sentimos es absurdo. Creencias y sentimientos se influyen mutuamente para conformar lo que somos. Ayer en clase el profesor dijo una frase que llamó mi atención:

"Pensar con el corazón y sentir con la cabeza hace que poco a poco encontremos la armonía".


Me encanta la Psicología Social!!!

miércoles, 27 de marzo de 2013

Versos Inacabados

     Estos son unos versos que escribí hace unos 24 años. Salieron directamente del corazón y los sentí como una frase inacabada que quedó congelada en el tiempo porque en aquel momento no la entendí. Algún día quizá la continúe aunque desde la distante perspectiva que me proporcionan estos 24 años más que tengo ahora.

     Puede ser un ejercicio interesante empezar a decir algo para terminar de decirlo muchos años más tarde. Desde luego sería una muestra de enorme paciencia de quien espere todo ese tiempo a escuchar el final del mensaje...



Tras la alfombra escondida en las llamas
cuando el báculo viste de seda
un vacío me queda en el alma,
un vacío que ya no se llena.


Versos inacabados. Composición (S. Alonso)

lunes, 18 de marzo de 2013

Tu luz


¿Qué es la luz sino la energía que impulsa nuestros pasos?
¿Qué es el amanecer sino el punto en el que empiezan nuestros caminos?

A ti, que alumbraste mis pasos desde el amanecer de mis días, con cariño, cuando se cumple el primer centenario de tu nacimiento.

Tu luz me sigue acompañando...


domingo, 25 de noviembre de 2012

No más

 
        En el Día Internacional de Lucha contra la Violencia de Género me gustaría aportar mi pequeña contribución de apoyo a quien sufre, expresando mi total repulsa hacia cualquier tipo de violencia, con independencia de que quien la sufra sea hombre o mujer, adulto o menor. Se puede hacer algo y debemos hacerlo.

No más. Mujer sentada. Dibujo a lápiz. (S. Alonso)

No más días grises ni llanto absorto
del fatal peso a culpa pegado.
No más soledad que huele a roto
mientras se clava en el pecho atado.

Abre los ojos
no estés dormida
pues tu silencio
es muerte en vida.

Quita los miedos de tu camino
que tragan vidas sin esperanza.
Descubre amores en el vacío
que te desgarra mientras se escapa.

Abre las puertas
mira al futuro
toma un destino
que es solo tuyo.


lunes, 19 de noviembre de 2012

Pensamiento contrafáctico


Reflexión: Valor de lo andado.


       No sé si recordáis la entrada “Valor de lo andado”, publicada el 30 de Septiembre. Tuvo su orígen este verano mientras seguía algunos deportes en los Juegos Olímpicos. Me quedé perpleja al observar el triste desconsuelo de buena parte de los atletas que obtenían una medalla de plata. Realmente, la rabia de quien quedaba en cuarta posición y perdía opción a medalla, aunque me parecía cuestionable, podía entenderla, pero ¿la de los medallistas de plata?... ¡si lo que habían alcanzado era admirable!

       Hoy, gracias a un estudio de Medvec, Madey y Gilovich realizado en 1995, [1], he visto algunas claves que me han ayudado a entender mejor qué les estaba pasando. Se trata del pensamiento contrafáctico y consiste en plantearnos alternativas a lo que ha ocurrido, es decir: “qué habría ocurrido si...” Este pensamiento contrafáctico puede adoptar dos formas: imaginar alternativas mejores a las ocurridas (pensamiento contrafáctico al alza) o peores (pensamiento contrafáctico a la baja). Dependiendo de que sea al alza o a la baja generará perjuicios o beneficios.

       En el caso de los atletas que quedan segundos, la pérdida “por poco” de algo importante, como es la medalla de oro, puede generar una gran frustración por la idea de no haber conseguido algo mejor que ha estado muy cerca (pensamiento contrafáctico al alza). Sin embargo, los competidores que quedan en tercer lugar, suelen tener más presente lo cerca que han estado de no haber conseguido medalla (pensamiento contrafáctico a la baja) y, por ello, sus sentimientos positivos de satisfacción se potencian. Cuanto mayor sea la importancia del suceso, más intenso será este mecanismo de pensamiento.

       Ahora sería un buen momento para reflexionar sobre el poder que pueden tener nuestros pensamientos sobre nosotros mismos y como nos pueden catapultar a lo más alto o hundir en lo más profundo. Deberíamos esforzarnos por ser cautos y no dejar que sean los pensamientos los que nos gobiernen, sino nosotros los que los gobernemos a ellos. Árdua tarea, pero merece la pena esforzarse.



[1] Medvec, V. H., Madey, S. y Gilovich, T. (1995). When less is more: Counterfactual thinking and satisfaction among Olympic medal winners. Journal of Personality and Social Psychology, 69, 603-610.

lunes, 29 de octubre de 2012

Soledad

 
       Este es un cuadro de hace unos meses. Pretende ser la expresión de un sentimiento que seguramente muchos hemos tenido en algún momento, pero está especialmente dirigido a aquellas mujeres que son víctimas de una relación destructiva como es la violencia doméstica. El cuadro tiene unas frases al fondo que he reorganizado ahora con un poco de forma y las he puesto abajo.

       No debemos quedarnos pasivos ante determinados abusos, ya sean físicos o psicológicos.


Soledad. Retrato de mujer. Dibujo a lapiz.(S. Alonso)


Tiembla el sol, se rasga el viento
al latir de tu corazón roto.

Cuando bebes, bebes sombra.
Cuando amas, muda quedas.

Corazón, alza la vista
y vuelve a latir de nuevo.
Deja tus manos abiertas
a los que siempre sintieron.


lunes, 22 de octubre de 2012

El verdadero peligro


        En determinados momentos de la vida el camino se nos presenta lleno de baches, piedras -o pedradas- e incluso zanjas que se abren a nuestros pies intentando engullirnos. Una de nuestras posibles reacciones sería correr en la dirección que creemos que más nos aleja de todo, quizá con la esperanza de ponernos a salvo, pero sin caer en la cuenta de que nos encontraremos de cara con el verdadero peligro al huir de lo que realmente queremos, de la dirección en la que caminábamos.

       Es de humanos caer y es de humanos equivocarse pero sólo si que conseguimos librarnos de las cadenas que nos aprisionan llegaremos a nuestro verdadero destino.


jueves, 9 de agosto de 2012

Pensando en voz alta


(Ondas en el agua)

No dejes que transcurra tu vida soñando lo que hubieras querido que fuese. Levántate con determinación, mira a tu alrededor y haz que sea.


martes, 31 de julio de 2012

Reflexión (Un pájaro...)



       A veces la vida nos sacude con sus cambios hasta hacernos tambalear y, en algunas ocasiones, esas sacudidas son tan fuertes que nos hacen perder el equilibrio y caer. Es normal en esos momentos sentirse desorientados, perdidos, angustiados o hasta superados por la situación, pero siempre está en nuestra mano volver a ponernos en pie para continuar nuestro camino o incluso comenzar un camino nuevo, que no sería sino una puerta abierta a nuevas oportunidades.